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LA VIDA MISMA.GERMÁN

Si no puedes escribir, escribe

sábado, 7 de julio de 2012


LA SUERTE EN TUS MANOS

DE

DANIEL BURMAN

            La suerte en tus manos” pertenece a ese tipo de películas predecibles, largas, tediosas y que te hacen preguntarte: ¿yo que hago aquí? La utilidad de ir al cine a ver películas como esta es que te hacen sorprenderte a ti mismo sobre la capacidad del ser humano para no atender a la pantalla y dedicar su mente a viajar por lugares lejanos, o a escalar montañas, o a disfrutar de la brisa de una playa enorme de las del Océano Atlántico. Cualquier cosa excepto centrarte en las imágenes, el relato, los personajes, los escenarios y todo lo que forma parte de la película.

            No es que Daniel Burman no haya acertado con esta película, es que la mejor decisión que podía haber tomado es no estrenarla y así evitarse un enorme borrón en su carrera. No acierta en casi nada ¿Es una obra romántica? No queda claro. ¿Es una comedia? En ningún momento hice ¡JA! ¿Hay un mensaje dentro de la historia? Yo no lo he encontrado, ni lo he podido leer, si acaso la relación entre la suerte que tiene que acompañar siempre a una partida de póker y no dejar al albur de la suerte la oportunidad de ser feliz cuando se te cruza en el camino el amor de tu vida.

            No tenemos que ir al cine por obligación. La reputación de director no implica una buena obra. Al cine se va a pasar un buen rato, para desconectar y dar rienda suelta a tu imaginación ya están la televisión y el sofá.

            Jorge Drexler, que apunta maneras de actor, no debería haberse dejado llevar por la reputación del director para tomar la alternativa. Debería, sin lugar a dudas, haber leído el guion despacito y con el don para el arte que le ha dado la naturaleza, haber imaginado cómo se trasladaría ese relato al lenguaje cinematográfico. Estoy convencido de que si hubiese obrado así, habría declinado la invitación y habría esperado a que surgieran mejores oportunidades que sin lugar a dudas, y no por su participación  en está película, le van a surgir. Esperamos expectantes una nueva incursión suya en el cine.

            No caigan en la trampa, el mejor escribiente echa un borrón aunque este no anula toda la obra de Daniel Burman. Esperemos algo mejor en el futuro. Capacidad tiene.

Germán

domingo, 10 de junio de 2012


LOS NIÑOS SALVAJES
DE
PATRICIA FERREIRA


 A  partir de un hecho real, (lo que demuestra que la realidad supera con creces a la ficción) Patricia Ferreira ha firmado una grandísima película. Trepidante desde el inicio, este excelente exponente de  thriller psicológico, (que dirían los críticos empeñados en poner etiquetas) refleja con clarividencia y crudeza los potenciales daños  del entorno en los jóvenes y lo determinante de los comportamientos  de los adultos en el “crecimiento personal” de los niños,  todo ello visto desde la perspectiva de los propios adolescentes. Siendo, como es, una película del tipo “historias de adolescentes: sus conflictos, sus relaciones de igualdad en el grupo,  sus relaciones con la autoridad de los padres, de una parte  y de  la escuela, de otra”, me ha resultado extraordinariamente personal. Una  muy lúcida y nueva visión desde el ángulo contrario. La posición en la que te coloca la directora no es la habitual  del espectador que observa desde la perspectiva adulta, sino que consigue ponerte en los zapatos  de cada uno  los protagonistas, chavales de 15 años. Logra que empatices con  ellos de manera  tal que  percibes a los adultos que les rodean (padres, profesores…..), como si de  seres extravagantes se tratara. Y desde este ángulo los muestra como personajes imperfectos, perturbados y perturbadores, incomprensibles, enajenados o sencillamente torpes. Personas reincidentes en la comisión de errores en la tarea de educar, a veces queriendo hacerlo bien, a veces sin siquiera intentarlo. Errores cotidianos,  de gente normal, sin  aparente trascendencia,  pero que en ocasiones, como en la historia aquí relatada,  resultan trágicos. Errores cometidos por todos: ser intransigentes hasta la irracionalidad; ser  inoportunamente complacientes;  estando llenos de prejuicios o siendo egoístamente  indiferentes ante la realidad de sus hijos/alumnos.   Se masca la tragedia desde el primer momento,  pero nada hace presagiar lo estremecedor del desenlace. No quiero destripar la película a aquellos que estén interesados en verla. Sólo quiero advertir de  que hay que estar preparado para reflexionar, con ojos autocríticos, sobre la complejidad de ejercer de buen  padre/educador. Asusta pensar qué hacemos mal los adultos en ocasiones como ésta. ¡Qué  grado de responsabilidad tienen los jóvenes en sus comportamientos asociales! ¡Cuánta   de la culpa  de sus actos es nuestra! ¡Cuán irreversible puede ser el daño causado!
La película no resultaría tan impactante sin  el acierto en la interpretación  de los  actores del film, que están extraordinarios, si bien, merecen mención especial los tres jóvenes protagonistas. Mis preferencias  van, sin embargo,  para la  niña, que ya dio muestras de su buen hacer en “Pa negre” y que confirma, aquí,  sus  incuestionables dotes interpretativas.
Espléndida película.

Alicia dixit.

martes, 29 de mayo de 2012

LOS CHICOS ESTÁN BIEN DE MIA WASIKOWSKA

LOS CHICOS ESTÁN BIEN
DE
MIA WASIKOWSKA

         Esta película me reafirma en la idea de que los avances sociales en igualdad que ha hecho la sociedad española tienen un enorme valor, algo únicamente comparable, por ejemplo,  con los avances sociales en derechos civiles que se han producido en grandes y diversos países como Estados Unidos. Toda la gente de mi generación ha vivido el infierno de burlas infantiles y juveniles que han sufrido los/las homosexuales en los patios de los colegios, en los campamentos de verano, durante el cumplimiento de aquel impuesto de conscripción que era el servicio militar. ¡Cuánto desprecio han tenido que soportar en ritos arcaicos como tomar la primera comunión! ¡Cuántas familias falsas se han constituido para ocultar la insidia!

         Esta película que, a pesar de no nada extraordinaria, nos relata con preciso lenguaje cinematográfico el devenir de una familia homosexual, una pareja de lesbianas con dos hijos, que atraviesa por las mismos avatares que una familia "convencional". El autentico valor de la película es que llega a meterte hasta tal punto en el relato que identificas las circunstancias que nos muestra como si de una familia “ortodoxa” se tratase. Incluso te llegas a sorprender a ti mismo haciendo comentarios durante el visionado de la película, (porque hay que verla en DVD, ese maravilloso electrodoméstico de fin de semana), descubriéndote que no estás considerando que la historia gire en torno a una familia no convencional. Acostumbrémonos a que esto ya forma parte de nuestra civilización, y afortunadamente, las familias no convencionales seguirán creciendo.

         La película se deja ver. Está bien realizada y dirigida a pesar de ser de bajo presupuesto. Particularmente destacable es el papel de esa magnifica actriz que es Annette Bening que en esta obra nos deslumbra con un nuevo y desconocido registro. Julianne Moore nos tiene más acostumbrados interpretaciones como esta. Mark Ruffalo es un buen acompañante del dúo lésbico.
        
         Las nominaciones al Oscar que tuvo este film son de agradecer por dos motivos: primero, por aceptar normalidad con una historia de una familia homosexual y después por valorar el cine independiente. No todo en los premios Oscar son grandes producciones orientadas al éxito comercial, y esta es una prueba.

         No hay que correr a verla pero yo recomiendo no perdérsela si hay oportunidad, para así confirmar que lo no convencional es mucho más convencional de lo que creemos.
Germán.

lunes, 30 de abril de 2012

LAS NIEVES DEL KILIMANJARO POR ALICIA




LAS NIEVES DEL KILIMANJARO

DE

ROBERT GUÉDIGUIAN

I´m speachless. Conmocionada. No, conmovida. Impresionada. Perturbada por la exquisitez de  “Las nieves del Kilimanjaro” del artista  Robert Guédiguian. Embargada por la emoción que me impide, aún, escribir con fluidez esta crónica. Qué delicia! Qué capacidad para emocionar la de Guédiguian!.  He llorado en el cine como hacía siglos que no me pasaba, sin que las hormonas tengan nada que ver. Casi desde el primer plano. Desde el inicio hasta el fin. Me ha pillado por sorpresa, desprevenida, a traición, este film extraordinario. Inesperadamente me he dejado seducir por la película, desde el primer minuto, por los personajes maravillosos de la pareja de protagonistas tan espléndidamente interpretados por Ariane Ascaride y por Jean-Pierre Darroussin, por la universal y vigente historia inspirada en el poema “Les  pauvres gens” de Victor Hugo, tan acertadamente situada en la Marsella actual.

Y yo esperaba sólo encontrarme con una película de cine político (según palabras de Boyero) de primera clase, del hecho con sensibilidad y con corazón. Según su relato la película le evocaba al mejor Ken Loach, o al más brillante Gianni Amelio, o a la más cercana “Los lunes al sol”.  Yo encuentro muchos paralelismos con la reciente “El Havre” de Kaurismaki. Muchas similitudes: en la elección de los escenarios: El Havre y Marsella,  francesas ciudades costeras,  difíciles de habitar. En la elección de la luz: ambas presididas por la constante  presencia del sol, como símbolo de optimismo. En ambas el mar, en la primera representando la esperanza de un mundo mejor, de un futuro mejor en la otra orilla; en ésta simbolizando la felicidad del disfrute de las cosas sencillas, como el goce de un día soleado de playa compartido con niños. En las dos cintas la elección de un  devastador tema cotidiano: en aquella la masacre de  la emigración, en ésta la  del paro. Hasta en la elección de los actores hay hermandad, ya que el espléndido Jean Pierre Darroussin participa en ambas cintas.  La expresión de la camaradería en los barrios obreros, el cumplimiento de rituales ancestrales, manifestada por las confidencias que el protagonista de la primera hace a la tabernera del barrio, cuando al final de cada jornada se acerca a tomar un vino blanco y a departir amigablemente. Y en ésta, cuando Marie Claire, se sienta a tomar una bebida en una terraza frente al mar, mientras se deja aconsejar por el camarero que adivina los deseos de sus clientes, o les sugiere bebidas en función del estado de ánimo. Y en las dos, finalmente, el optimismo, el triunfo de la solidaridad, del compromiso, de la bondad sobre la indiferencia, el individualismo, o el egoísmo tan cotidianos. Un soplo de positivismo en las tan  necesitadas realidad y cartelera. Así que no, nada de etiquetas, ni de  calificativos restrictivos. Ni es cine político, ni realismo social, ni nada excluyente.  Es mucho más que eso: es simple y llanamente cine del bueno. Clasificarlo es no hacerle justicia. Es cine, que asombra, fascinante. Es cine de primera. Es CINE con mayúsculas. Majestuoso. Cine necesario.

Con una historia eterna, universal, pero plenamente vigente; con unos personajes auténticos, sencillos, con vidas sencillas, en barrios sencillos. Personajes cotidianos pero épicos por su valentía y su conciencia de pertenencia a un mundo donde la solidaridad es el fundamento de sus vidas. Personajes íntegros, honestos, desprendidos, generosos,  incapaces de comprender la indiferencia ajena, que construyen un entorno a su alrededor de paz y armonía que les protege del horror de las desgracias a las que se enfrentan. Mundo contrapuesto a aquel  de individuos egoístas, ensimismados en sus insignificantes miserias personales, incapaces de dar sin contrapartida,  mundo que representan las nuevas generaciones de formas diferentes (los hijos de la pareja protagonista,  los rateros  con los que se tropiezan…). Personajes ingenuos, quizá, pero que saben construir su felicidad, en base a su compromiso con los otros, con los más desprotegidos. Personas que actúan, que no miran para otro lado, que no se quedan indiferentes. Que no  se refugian en la culpabilidad del extraño para justificarse. Que saben reponerse a las adversidades con generosidad. Auténticos héroes cotidianos.

Con una naturalidad poco común, construye  Guédiguian una película sublime. Aún me cuesta encontrar las palabras. Recreándome en la película se  me agolpan, nuevamente, las lágrimas en los ojos, y se me hace un nudo en la garganta. Los adjetivos se me quedan  cortos. Los epítetos  me resultan insuficientes. Las exclamaciones, huecas. Me embriaga la emoción con su sola evocación. Y la remembranza de estas sugerentes sensaciones me empuja ya al cine nuevamente, con impaciencia.

Gracias de nuevo, Boyero, por descubrírmela.

Alicia dixit


domingo, 29 de abril de 2012

La pesca del salmón en Yemen


LA PESCA DE SALMÓN EN YEMEN

DE

LASSE HALLSTRÖM



         En ocasiones nos resulta difícil entender qué es pasar un buen rato. Pues bien, un buen ejemplo es ir al cine y ver “La pesca del salmón en Yemen” nos ayudará a comprenderlo. Esta película dirigida por Lasse Halltröm, del que recordamos maravillosos trabajos como “Las normas de la casa de la sidra” o “Chocolat”, nos cuenta una historia muy “British”. Una mezcla entre sátira política y comedia romántica muy bien sincronizada, lo cual no resulta fácil de hacer.

         Un rico jeque de Yemen, con elegante y bella asistente, quiere introducir salmones en su país. UK necesita poder  presentar a la opinión pública una política de colaboración, que no de enfrentamiento, con Oriente medio. Un científico/funcionario de ordenada y aburrida vida británica, se ve forzado a desarrollar lo que considera un ridículo proyecto. A partir de este argumento se desarrolla una historia satírico/ romántica que describe maravillosamente, entre otras cosas, las ya universales excentricidades británicas.

                  Los actores están francamente bien. Ewan MacGregor, al que recordamos de “Trainspotting” o “Moulin Rouge”, entre otras, demuestra tener numerosos registros. Emily Blunt  no sólo no desmerece en el conjunto del elenco sino que le da un perfecto tono a su personaje y eso que lo fácil hubiera sido enfocar su papel hacia una ñoñería insufrible. Kristin Scott Thomas está perfecta en su papel de  comunicadora política auténtica. Sí, en ese mundo de la “Realpolitik” hay más gente de la que pensamos como el personaje que interpreta Kristin Scoot.

          Con la seguridad que da el haber pasado un buen rato, puedo afirmar  que “La pesca del salmón en Yemen” es un buena película digna de verse y de la que no se pueden dejar de apreciar  toques como el de que el mercado de la captación de votos está evolucionando día a día hacia situaciones tan ridículas que únicamente las entienden los profesionales de ese oficio. Otro apunte destacable es el de que ir contracorriente, sin miedo, con frecuencia, hace que afloren nuevos y en ocasiones desconocidos sentimientos que nos conducen a una nueva vida más satisfactoria.  ¿Lo tendremos en los genes como los salmones?

Germán.

jueves, 12 de abril de 2012

SÓLO SE VIVE UNA VEZ POR GERMÁN

SÓLO SE VIVE UNA VEZ
DE
FRITZ LANG


         Una de las mejores cosas que se pueden hacer una tarde lluviosa y gris es, sin lugar a dudas, quedarse en casa y ver una película de cine clásico en el DVD. Que es exactamente lo que hemos hecho durante las últimas fiestas de Semana Santa.

         Fritz Lang ese gran maestro austriaco de los años treinta y sucesivos, construyó esta magnifica obra en 1937 (no hace falta comentar qué estábamos haciendo los españoles justo ese año). La maestría del director con el manejo del blanco y negro consigue con ese escaso recurso dar la luz adecuada a una difícil trama. La historia trata de un pequeño delincuente habitual que intenta regenerarse si bien se ceba en él una fatalidad extrema que le impide llegar a ser un ciudadano ejemplar, como pretende. La otra parte de la historia gira en torno a una enamorada mujer que inicia su relación cuando su marido no es más que carne de presidio. Ella continuará creyendo en él y junto a él hasta el final.

         Fritz Lang construye un efectista y realista alegato contra la pena de muerte y la dignidad de las personas, (¡nada más y nada menos que en 1937!) y nos ilustra sobre la importancia de la lucha sin considerar el resultado.

         La película protagonizada por Henry Fonda y Sylvia Sidney, magníficamente dirigidos, dan toda la credibilidad requerida a los personajes. Recalco lo de bien dirigidos, en particular en el caso de Henry Fonda, un actor de gran prestigio por ser el mejor en poner ojitos tristes en todas y cada una de las interpretaciones que ha realizado a lo largo de su carrera.

         No hace falta esperar que el hombre del tiempo nos oriente sobre cuando debemos ver cine clásico en casa, cualquier momento es bueno para disfrutar. Posibilidad al alcance de cualquier persona hoy en día con un DVD. ¡Interesante aparato!
Germán.
 

martes, 3 de abril de 2012

Los Idus de Marzo, por Alicia

LOS IDUS DE MARZO
DE
GEORGE CLOONEY

Como prueba de mi flexibilidad diré que he ido a ver Los Idus de Marzo, del ínclito George Clooney. A pesar de todas las prevenciones que me provoca el actor que las enloquece a todas, y teniendo en cuenta que en esta ocasión George actúa en  la  doble vertiente de director y de actor de la cinta, mi mérito es mayor, si cabe. Desconocía su faceta de director, y me ha sorprendido para bien. El tipo demuestra soltura y rigor en la dirección. Y oficio. La cinta es ágil y vigorosa. Por tanto, aprobado alto en esta faceta. Respecto a su papel de actor, he de admitir que me parece correcta la interpretación que hace del candidato a candidato en las elecciones presidenciales de los EEUU. Digamos que interpreta a un gobernador (no recuerdo de qué Estado), con todos los clichés propios de los candidatos presidenciales: carismático, con grandes dotes de persuasión, convincente, seguro de sí mismo y un tanto autosuficiente. En otras palabras, un pelín chulesco. Y hay que reconocer que en este tipo de papeles  George Clooney se mueve como pez en el agua. No sé si porque se interpreta a sí mismo (no quiero ser malvada). En todo caso, lo que interesa es el resultado, que aquí es aceptable. De cualquier manera se ha rodeado de grandes actores que rivalizan con él a un muy alto nivel: la joven (no tanto) promesa (ya más bien realidad) de  Ryan Gosling, (me remito a mi comentario sobre “Drive”, película que protagoniza con  brillantez), por no mencionar a  Philip Seymour-Hoffman (actor de gran espectro)  o con Paul Giamatti, que encarnan perfectamente a los personajes que interpretan.  

Ahora bien, la película resulta del todo previsible. Parece pensada para el público americano, por la cantidad de tópicos de que está plagada y que son muy de su gusto: político dicharachero, embaucador y sin escrúpulos  que  resulta ser menos honesto de lo que quiere hacer ver a sus electores, todo ello aderezado con los líos de faldas característicos: seduce a una  joven e inexperta becaria  (tratan de idiotas a las mujeres jóvenes, me revela) que trabaja en su campaña (a pesar de estar felizmente casado), pobre incauta a la que deja preñada, (como si no supieran las veinteañeras  que es bastante fácil que eso ocurra si te acuestas  con un señor y no se hace algo por impedirlo)  y que decide abortar (horror! que llamen a  Gallardín!) para acabar de forma trágica y prematura (muere, no queda claro de  si por la fatal combinación de una sobredosis de fármacos   con dosis elevadas de alcohol, o por la firme voluntad  de la chica de quitarse de la circulación, ante tal cúmulo de desdichas y fatalidades). Bastante simplista, y en muchos aspectos rancia: muy manido el tema de los políticos cínicos, corruptos y desaprensivos, con connotaciones morales, con episodios adúlteros  que tanto escandalizan a mentalidades digamos que “puritanas”. Bastante insufrible, en dos palabras. Pero, héteme aquí que   pesar de todo lo descrito debo confesar que no me aburrí, lo que me deja perpleja, dadas las circunstancias. Así que no me queda otra más que afirmar que, para disgusto mío, a pesar de las  estridencias mencionadas, Clooney tiene mano. Yo, al menos he salido del cine con la sensación de haber pasado un rato agradable. Estaré perdiendo el juicio? Ahora, que me haya distraído dista mucho de que comparta en absoluto  la opinión expresada por Carlos Boyero en su estreno (le parece una película espléndida). Hasta aquí podíamos llegar!!!!! Tengo, pues, otra muestra de que Boyero y yo podemos no coincidir en las pelis que nos gustan (como es este el caso) aunque siempre coincidamos en las que nos repelen.

Yo no iría a verla ahora que la he visto.  No sé si esto sirve de algo a alguien.

Alicia dixit.