“La suerte en tus manos” pertenece a
ese tipo de películas predecibles, largas, tediosas y que te hacen preguntarte:
¿yo que hago aquí? La utilidad de ir al cine a ver películas como esta es que
te hacen sorprenderte a ti mismo sobre la capacidad del ser humano para no atender
a la pantalla y dedicar su mente a viajar por lugares lejanos, o a escalar
montañas, o a disfrutar de la brisa de una playa enorme de las del Océano
Atlántico. Cualquier cosa excepto centrarte en las imágenes, el relato, los
personajes, los escenarios y todo lo que forma parte de la película.
No es que
Daniel Burman no haya acertado con esta película, es que la mejor decisión que
podía haber tomado es no estrenarla y así evitarse un enorme borrón en su carrera.
No acierta en casi nada ¿Es una obra romántica? No queda claro. ¿Es una
comedia? En ningún momento hice ¡JA! ¿Hay un mensaje dentro de la historia? Yo
no lo he encontrado, ni lo he podido leer, si acaso la relación entre la suerte
que tiene que acompañar siempre a una partida de póker y no dejar al albur de
la suerte la oportunidad de ser feliz cuando se te cruza en el camino el amor
de tu vida.
No tenemos
que ir al cine por obligación. La reputación de director no implica una buena
obra. Al cine se va a pasar un buen rato, para desconectar y dar rienda suelta
a tu imaginación ya están la televisión y el sofá.
Jorge
Drexler, que apunta maneras de actor, no debería haberse dejado llevar por la
reputación del director para tomar la alternativa. Debería, sin lugar a dudas,
haber leído el guion despacito y con el don para el arte que le ha dado la
naturaleza, haber imaginado cómo se trasladaría ese relato al lenguaje
cinematográfico. Estoy convencido de que si hubiese obrado así, habría declinado
la invitación y habría esperado a que surgieran mejores oportunidades que sin
lugar a dudas, y no por su participaciónen está película, le van a surgir. Esperamos expectantes una nueva
incursión suya en el cine.
No caigan en
la trampa, el mejor escribiente echa un borrón aunque este no anula toda la
obra de Daniel Burman. Esperemos algo mejor en el futuro. Capacidad tiene.
Germán
domingo, 10 de junio de 2012
LOS NIÑOS SALVAJES
DE
PATRICIA FERREIRA
A partir de un hecho real, (lo que demuestra que
la realidad supera con creces a la ficción) Patricia Ferreira ha firmado una
grandísima película. Trepidante desde el inicio, este excelente exponente de thriller psicológico, (que dirían los críticos
empeñados en poner etiquetas) refleja con clarividencia y crudeza los
potenciales daños del entorno en los
jóvenes y lo determinante de los comportamientos de los adultos en el “crecimiento personal” de
los niños, todo ello visto desde la
perspectiva de los propios adolescentes. Siendo, como es, una película del tipo
“historias de adolescentes: sus conflictos, sus relaciones de igualdad en el
grupo, sus relaciones con la autoridad
de los padres, de una parte y de la escuela, de otra”, me ha resultado
extraordinariamente personal. Una muy
lúcida y nueva visión desde el ángulo contrario. La posición en la que te coloca
la directora no es la habitual del
espectador que observa desde la perspectiva adulta, sino que consigue ponerte
en los zapatos de cada uno los protagonistas, chavales de 15 años. Logra
que empatices conellos de manera tal que percibes a los adultos que les rodean (padres,
profesores…..), como si deseres extravagantes
se tratara. Y desde este ángulo los muestra como personajes imperfectos, perturbados
y perturbadores, incomprensibles, enajenados o sencillamente torpes. Personas
reincidentes en la comisión de errores en la tarea de educar, a veces queriendo
hacerlo bien, a veces sin siquiera intentarlo. Errores cotidianos, de gente normal, sin aparente trascendencia, pero que en ocasiones, como en la historia
aquí relatada,resultan trágicos. Errores
cometidos por todos: ser intransigentes hasta la irracionalidad; ser inoportunamente complacientes; estando llenos de prejuicios o siendo
egoístamente indiferentes ante la
realidad de sus hijos/alumnos.Se masca la tragedia desde el primer momento,pero nada hace presagiar lo estremecedor del
desenlace. No quiero destripar la película a aquellos que estén interesados en
verla. Sólo quiero advertir de que hay
que estar preparado para reflexionar, con ojos autocríticos, sobre la complejidad
de ejercer de buen padre/educador. Asusta
pensar qué hacemos mal los adultos en ocasiones como ésta. ¡Quégrado de responsabilidad tienen los jóvenes en
sus comportamientos asociales! ¡Cuánta de la culpa de sus actos es nuestra! ¡Cuán irreversible
puede ser el daño causado!
La película no resultaría tan impactante sin el acierto en la interpretación de losactores del film, que están extraordinarios, si bien, merecen mención
especial los tres jóvenes protagonistas. Mis preferencias van, sin embargo,para la niña, que ya dio muestras de su buen hacer en “Pa
negre” y que confirma, aquí,sus incuestionables dotes interpretativas.
Esta película me reafirma en la idea de que los avances sociales en igualdad que ha hecho la sociedad española tienen un enorme valor, algo únicamente comparable, por ejemplo,con los avances sociales en derechos civiles que se han producido en grandes y diversos países como Estados Unidos. Toda la gente de mi generación ha vivido el infierno de burlas infantiles y juveniles que han sufrido los/las homosexuales en los patios de los colegios, en los campamentos de verano, durante el cumplimiento de aquel impuesto de conscripción que era el servicio militar. ¡Cuánto desprecio han tenido que soportar en ritos arcaicos como tomar la primera comunión! ¡Cuántas familias falsas se han constituido para ocultar la insidia!
Esta película que, a pesar de no nada extraordinaria, nos relata con preciso lenguaje cinematográfico el devenir de una familia homosexual, una pareja de lesbianas con dos hijos, que atraviesa por las mismos avatares que una familia "convencional". El autentico valor de la película es que llega a meterte hasta tal punto en el relato que identificas las circunstancias que nos muestra como si de una familia “ortodoxa” se tratase. Incluso te llegas a sorprender a ti mismo haciendo comentarios durante el visionado de la película, (porque hay que verla en DVD, ese maravilloso electrodoméstico de fin de semana), descubriéndote que no estás considerando que la historia gire en torno a una familia no convencional. Acostumbrémonos a que esto ya forma parte de nuestra civilización, y afortunadamente, las familias no convencionales seguirán creciendo.
La película se deja ver. Está bien realizada y dirigida a pesar de ser de bajo presupuesto. Particularmente destacable es el papel de esa magnifica actriz que es Annette Bening que en esta obra nos deslumbra con un nuevo y desconocido registro. Julianne Moore nos tiene más acostumbrados interpretaciones como esta. Mark Ruffalo es un buen acompañante del dúo lésbico.
Las nominaciones al Oscar que tuvo este film son de agradecer por dos motivos: primero, por aceptar normalidad con una historia de una familia homosexual y después por valorar el cine independiente. No todo en los premios Oscar son grandes producciones orientadas al éxito comercial, y esta es una prueba.
No hay que correr a verla pero yo recomiendo no perdérsela si hay oportunidad, para así confirmar que lo no convencional es mucho más convencional de lo que creemos.
I´m speachless. Conmocionada. No, conmovida.
Impresionada. Perturbada por la exquisitez de“Las nieves del Kilimanjaro” del artistaRobert Guédiguian. Embargada por la emoción que me impide, aún, escribir
con fluidez esta crónica. Qué delicia! Qué capacidad para emocionar la de
Guédiguian!.He llorado en el cine como
hacía siglos que no me pasaba, sin que las hormonas tengan nada que ver. Casi
desde el primer plano. Desde el inicio hasta el fin. Me ha pillado por
sorpresa, desprevenida, a traición, este film extraordinario. Inesperadamente
me he dejado seducir por la película, desde el primer minuto, por los
personajes maravillosos de la pareja de protagonistas tan espléndidamente
interpretados por Ariane Ascaride y por Jean-Pierre Darroussin, por la
universal y vigente historia inspirada en el poema “Lespauvresgens” de Victor Hugo, tan acertadamente
situada en la Marsella
actual.
Y yo esperaba sólo encontrarme con una película de cine
político (según palabras de Boyero) de primera clase, del hecho con
sensibilidad y con corazón. Según su relato la película le evocaba al mejor Ken
Loach, o al más brillante Gianni Amelio, o a la más cercana “Los lunes al
sol”.Yo encuentro muchos paralelismos
con la reciente “El Havre” de
Kaurismaki. Muchas similitudes: en la elección de los escenarios: El Havre y
Marsella,francesas ciudades
costeras,difíciles de habitar. En la
elección de la luz: ambas presididas por la constantepresencia del sol, como símbolo de optimismo.
En ambas el mar, en la primera representando la esperanza de un mundo mejor, de
un futuro mejor en la otra orilla; en ésta simbolizando la felicidad del
disfrute de las cosas sencillas, como el goce de un día soleado de playa
compartido con niños. En las dos cintas la elección de undevastador tema cotidiano: en aquella la
masacre dela emigración, en ésta
ladel paro. Hasta en la elección de los
actores hay hermandad, ya que el espléndido Jean Pierre Darroussin participa en
ambas cintas.La expresión de la
camaradería en los barrios obreros, el cumplimiento de rituales ancestrales,
manifestada por las confidencias que el protagonista de la primera hace a la
tabernera del barrio, cuando al final de cada jornada se acerca a tomar un vino
blanco y a departir amigablemente. Y en ésta, cuando Marie Claire, se sienta a
tomar una bebida en una terraza frente al mar, mientras se deja aconsejar por
el camarero que adivina los deseos de sus clientes, o les sugiere bebidas en
función del estado de ánimo. Y en las dos, finalmente, el optimismo, el triunfo
de la solidaridad, del compromiso, de la bondad sobre la indiferencia, el
individualismo, o el egoísmo tan cotidianos. Un soplo de positivismo en las
tannecesitadas realidad y cartelera.
Así que no, nada de etiquetas, ni decalificativos restrictivos. Ni es cine político, ni realismo social, ni
nada excluyente.Es mucho más que eso:
es simple y llanamente cine del bueno. Clasificarlo es no hacerle justicia. Es
cine, que asombra, fascinante. Es cine de primera. Es CINE con mayúsculas.
Majestuoso. Cine necesario.
Con una historia eterna, universal, pero plenamente vigente;
con unos personajes auténticos, sencillos, con vidas sencillas, en barrios
sencillos. Personajes cotidianos pero épicos por su valentía y su conciencia de
pertenencia a un mundo donde la solidaridad es el fundamento de sus vidas.
Personajes íntegros, honestos, desprendidos, generosos,incapaces de comprender la indiferencia
ajena, que construyen un entorno a su alrededor de paz y armonía que les
protege del horror de las desgracias a las que se enfrentan. Mundo contrapuesto
a aquelde individuos egoístas,
ensimismados en sus insignificantes miserias personales, incapaces de dar sin
contrapartida,mundo que representan las
nuevas generaciones de formas diferentes (los hijos de la pareja
protagonista,los rateroscon los que se tropiezan…). Personajes
ingenuos, quizá, pero que saben construir su felicidad, en base a su compromiso
con los otros, con los más desprotegidos. Personas que actúan, que no miran
para otro lado, que no se quedan indiferentes. Que nose refugian en la culpabilidad del extraño
para justificarse. Que saben reponerse a las adversidades con generosidad.
Auténticos héroes cotidianos.
Con una naturalidad poco común, construyeGuédiguian una película sublime. Aún me
cuesta encontrar las palabras. Recreándome en la película seme agolpan, nuevamente, las lágrimas en los
ojos, y se me hace un nudo en la garganta. Los adjetivos se me quedancortos. Los epítetosme resultan insuficientes. Las exclamaciones,
huecas. Me embriaga la emoción con su sola evocación. Y la remembranza de estas
sugerentes sensaciones me empuja ya al cine nuevamente, con impaciencia.
En ocasiones nos resulta difícil
entender qué es pasar un buen rato. Pues bien, un buen ejemplo es ir al cine y
ver “La pesca del salmón en Yemen” nos ayudará a comprenderlo. Esta película
dirigida por Lasse Halltröm, del que recordamos maravillosos trabajos como “Las
normas de la casa de la sidra” o “Chocolat”, nos cuenta una historia muy “British”. Una mezcla entre sátira
política y comedia romántica muy bien sincronizada, lo cual no resulta fácil de
hacer.
Un rico jeque de Yemen, con elegante y
bella asistente, quiere introducir salmones en su país. UK necesita poder presentar a la opinión pública una política de
colaboración, que no de enfrentamiento, con Oriente medio. Un científico/funcionario
de ordenada y aburrida vida británica, se ve forzado a desarrollar lo que
considera un ridículo proyecto. A partir de este argumento se desarrolla una
historia satírico/ romántica que describe maravillosamente, entre otras cosas, las
ya universales excentricidades británicas.
Los
actores están francamente bien. Ewan MacGregor, al que recordamos de
“Trainspotting” o “Moulin Rouge”, entre otras, demuestra tener numerosos
registros. Emily Bluntno sólo no
desmerece en el conjunto del elenco sino que le da un perfecto tono a su
personaje y eso que lo fácil hubiera sido enfocar su papel hacia una ñoñería
insufrible. Kristin Scott Thomas está perfecta en su papel de comunicadora política auténtica. Sí, en ese
mundo de la “Realpolitik” hay más
gente de la que pensamos como el personaje que interpreta Kristin Scoot.
Con
la seguridad que da el haber pasado un buen rato, puedo afirmar que “La pesca del salmón en Yemen” es un buena
película digna de verse y de la que no se pueden dejar de apreciartoques como el deque el mercado de la captación de votos está
evolucionando día a día hacia situaciones tan ridículas que únicamente las
entienden los profesionales de ese oficio. Otro apunte destacable es el de que
ir contracorriente, sin miedo, con frecuencia, hace que afloren nuevos y en
ocasiones desconocidos sentimientos que nos conducen a una nueva vida más
satisfactoria.¿Lo tendremos en los
genes como los salmones?
Una de las mejores cosas que se pueden hacer una tarde lluviosa y gris es, sin lugar a dudas, quedarse en casa y ver una película de cine clásico en el DVD. Que es exactamente lo que hemos hecho durante las últimas fiestas de Semana Santa.
Fritz Lang ese gran maestro austriaco de los años treinta y sucesivos, construyó esta magnifica obra en 1937 (no hace falta comentar qué estábamos haciendo los españoles justo ese año). La maestría del director con el manejo del blanco y negro consigue con ese escaso recurso dar la luz adecuada a una difícil trama. La historia trata de un pequeño delincuente habitual que intenta regenerarse si bien se ceba en él una fatalidad extrema que le impide llegar a ser un ciudadano ejemplar, como pretende. La otra parte de la historia gira en torno a una enamorada mujer que inicia su relación cuando su marido no es más que carne de presidio. Ella continuará creyendo en él y junto a él hasta el final.
Fritz Lang construye un efectista y realista alegato contra la pena de muerte y la dignidad de las personas, (¡nada más y nada menos que en 1937!) y nos ilustra sobre la importancia de la lucha sin considerar el resultado.
La película protagonizada por Henry Fonda y Sylvia Sidney, magníficamente dirigidos, dan toda la credibilidad requerida a los personajes. Recalco lo de bien dirigidos, en particular en el caso de Henry Fonda, un actor de gran prestigio por ser el mejor en poner ojitos tristes en todas y cada una de las interpretaciones que ha realizado a lo largo de su carrera.
No hace falta esperar que el hombre del tiempo nos oriente sobre cuando debemos ver cine clásico en casa, cualquier momento es bueno para disfrutar. Posibilidad al alcance de cualquier persona hoy en día con un DVD. ¡Interesante aparato!
Como prueba de mi flexibilidad diré que he ido a ver Los Idus de Marzo, del ínclito George Clooney. A pesar de todas las prevenciones que me provoca el actor que las enloquece a todas, y teniendo en cuenta que en esta ocasión George actúa en ladoble vertiente de director y de actor de la cinta, mi mérito es mayor, si cabe. Desconocía su faceta de director, y me ha sorprendido para bien. El tipo demuestra soltura y rigor en la dirección. Y oficio. La cinta es ágil y vigorosa. Por tanto, aprobado alto en esta faceta. Respecto a su papel de actor, he de admitir que me parece correcta la interpretación que hace del candidato a candidato en las elecciones presidenciales de los EEUU. Digamos que interpreta a un gobernador (no recuerdo de qué Estado), con todos los clichés propios de los candidatos presidenciales: carismático, con grandes dotes de persuasión, convincente, seguro de sí mismo y un tanto autosuficiente. En otras palabras, un pelín chulesco. Y hay que reconocer que en este tipo de papeles George Clooney se mueve como pez en el agua. No sé si porque se interpreta a sí mismo (no quiero ser malvada). En todo caso, lo que interesa es el resultado, que aquí es aceptable. De cualquier manera se ha rodeado de grandes actores que rivalizan con él a un muy alto nivel: la joven (no tanto) promesa (ya más bien realidad) de Ryan Gosling, (me remito a mi comentario sobre “Drive”, película que protagoniza con brillantez), por no mencionar a Philip Seymour-Hoffman (actor de gran espectro)o con Paul Giamatti, que encarnan perfectamente a los personajes que interpretan.
Ahora bien, la película resulta del todo previsible. Parece pensada para el público americano, por la cantidad de tópicos de que está plagada y que son muy de su gusto: político dicharachero, embaucador y sin escrúpulosqueresulta ser menos honesto de lo que quiere hacer ver a sus electores, todo ello aderezado con los líos de faldas característicos: seduce a unajoven e inexperta becaria (tratan de idiotas a las mujeres jóvenes, me revela) que trabaja en su campaña (a pesar de estar felizmente casado), pobre incauta a la que deja preñada, (como si no supieran las veinteañeras que es bastante fácil que eso ocurra si te acuestas con un señor y no se hace algo por impedirlo) y que decide abortar (horror! que llamen aGallardín!) para acabar de forma trágica y prematura (muere, no queda claro de si por la fatal combinación de una sobredosis de fármacos con dosis elevadas de alcohol, o por la firme voluntad de la chica de quitarse de la circulación, ante tal cúmulo de desdichas y fatalidades). Bastante simplista, y en muchos aspectos rancia: muy manido el tema de los políticos cínicos, corruptos y desaprensivos, con connotaciones morales, con episodios adúlteros que tanto escandalizan a mentalidades digamos que “puritanas”. Bastante insufrible, en dos palabras. Pero, héteme aquí que pesar de todo lo descrito debo confesar que no me aburrí, lo que me deja perpleja, dadas las circunstancias. Así que no me queda otra más que afirmar que, para disgusto mío, a pesar de las estridencias mencionadas, Clooney tiene mano. Yo, al menos he salido del cine con la sensación de haber pasado un rato agradable. Estaré perdiendo el juicio? Ahora, que me haya distraído dista mucho de que comparta en absoluto la opinión expresada por Carlos Boyero en su estreno (le parece una película espléndida). Hasta aquí podíamos llegar!!!!! Tengo, pues, otra muestra de que Boyero y yo podemos no coincidir en las pelis que nos gustan (como es este el caso) aunque siempre coincidamos en las que nos repelen.
Yo no iría a verla ahora que la he visto. No sé si esto sirve de algo a alguien.