LO
IMPOSIBLE
DE
J.A.
BAYONA
Las
cifras hablan por sí mismas y no seré yo quien las contradiga, si bien, no todos
los éxitos de taquilla son necesariamente
grandes películas. Sin embargo “Lo imposible” ofrece todo lo que puede
esperarse de una película aclamada por
el público. No decepciona. Técnicamente
no tiene nada que envidiarle a ninguna cinta sobre catástrofes o desastres naturales de las que tanto gusta la industria americana,
por lo que no desmerece en nada a lo más
granado del género. Está impecablemente
realizada con lo que resulta del todo
verosímil, no sólo porque sabemos que
está basada en un hecho real, sino porque se cuenta con una perfecta puesta en
pantalla. Las escenas iniciales son memorables, pero el ritmo
y la tensión se mantienen en un
constante in crescendo, que culmina con el final de la película. Y ello contado
con la sencillez de un guión propio para la ocasión, (que no tiene nada de
especial) pero que logra mantener el
clímax en todo momento, a pesar de que
conocemos el final feliz de la historia (de esta historia en particular). Recrea
el desastre a la perfección, en un primer momento y en los inmediatamente
posteriores a la tragedia. Y cuenta una historia devastadora con final feliz,
lo que es de agradecer y que sin duda
contribuye a dejar satisfechos a los más
que variados públicos que se acercan a verla. Porque es una película
para todos los públicos, lo que en mi opinión, es otro mérito añadido. No enfocar una historia a un determinado tipo
de audiencia, añade más dificultad, si
cabe, al objetivo de entretener. Y esta
película entretiene a todos, con el
mensaje positivo de que cosas como la
relatada pueden ocurrir, aunque parezca mentira. No sé si es un reconocimiento a la existencia de la buena estrella
o sencillamente una bocanada de
optimismo, el que se encuentre una historia con final feliz dentro del mismísimo infierno. Y más
allá del relato de lo que sucedió (supongo que con las dosis de ficción
necesarias para componer la película) no
hay moralejas, ni mensajes místicos.
Solo se muestra cómo de los humanos se puede esperar lo peor y lo mejor en
situaciones límite. Cómo siempre surge
quien se presta a ayudar cuando
más se necesita. Este canto a la solidaridad
de la gente, es el único mensaje subyacente, si es que se puede llamar así, aunque no resulta exagerado. Es más, parece claro que responde a la realidad de lo que allí
ocurrió, que es, en suma, una mera
descripción. Otra cosa es cómo los
actores recrean la tragedia. Y lo hacen muy acertadamente, incluidos los
niños, cuyas interpretaciones contribuyen a hacer más inquietante el filme.
Naomi Watts está inmejorable, y es sobre ella sobre la que recae la responsabilidad
de conmovernos y de mantenernos absortos la mayor parte del tiempo
frente a la pantalla.
Respecto al
ritmo y al desarrollo de los acontecimientos, siendo efectistas, resultan del
todo adecuados, llegando a conseguir el cénit de la tensión en diferentes momentos del filme: al
principio, cuando la primera ola
arrastra a la madre y al hijo mayor, en el medio y al final, cuando se produce el encuentro entre
el padre y los tres hijos….etc. Vamos
que la maestría de J. A. Bayona queda fuera de toda duda. Y hay quien sostiene que para ver buen
cine de evasión hay que
recurrir al cine americano………!!!!!!.Para hacer buen cine solo
hay que apoyar económicamente al mucho talento que anda por ahí. Y en este
país tenemos nuestra nada desdeñable cuota.
Espero que los recortes no lo dañen.
Alicia Dixit
Haces que un tipo de cine que no me interesa en absoluto me resulte apetecible. Alicia, ¡vas a acabar con mis principios!!
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