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LA VIDA MISMA.GERMÁN

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martes, 9 de abril de 2013


TESIS SOBRE UN HOMICIDIO
DE
HERNÁN GOLDFRID


Asisto a la sesión de “Tesis sobre un homicidio”, sin haber leído nada sobre ella. He pospuesto la lectura de las críticas, intencionadamente, porque tengo un  buen presentimiento que no quiero perturbar con  opiniones  ajenas.
Y, efectivamente, mi instinto, otra vez, ha sido certero.  Me gusta la película en su conjunto por numerosas  razones: posee un buen guión y unos agudos  diálogos propios de los mejores autores clásicos  del género (estoy pensando en Chandler y Hammet) que hacen de  la película una obra  con  personalidad propia,   a pesar de responder al más tradicional esquema  de  duelo psicológico entre  asesino e  investigador.
La cadencia de sucesos es perfecta. El ritmo, adecuado. La atmósfera está perfectamente descrita, como si de un autor experimentado se tratara (es, sin embargo, su segundo largo, si bien atesora una larga experiencia en publicidad). El retrato de los dos personajes  centrales es preciso, y el duelo entre ambos, soberbio.   Tanto el  perfil del atormentado profesor de derecho penal  metido a investigador  por azar (perfectamente encarnado por  Darín) como el del alumno aventajado y presunto psicópata/asesino (representado por Ammann) están muy logrados. Del virtuosismo de Ricardo Darín en pantalla (o en escena, que yo he tenido el placer de disfrutarlo en teatro)  hay suficiente literatura  y  no me   extenderé  más, pero  sí diré que, como es habitual en él, logra la excelencia en la construcción de su personaje, lo que contribuye a  incrementar la tensión de la trama en todo momento.  Nos transmite la sensación de vértigo de manera constante y nos hace creíble todos y cada uno de  los acontecimientos del relato. No así, Alberto Ammann, que no da de sí todo lo  que de  su atractivo papel de frío y calculador  serial killer cabría  esperar, quizá por el gran nivel de su oponente (es difícil rivalizar con Darín y salir indemne). A pesar de este cierto desequilibrio, el  juego audaz de los protagonistas es impactante y el conjunto muy satisfactorio, porque, además, el resto de secundarios viene a completar  la historia sin dejar cabos sueltos. Me complace el descubrimiento de  la joven actriz Calu Rivero  que  nos regala un  personaje tan frágil como vital,  gracias a una expresividad y una sutileza ante  la cámara que convierte en conmovedora   cada escena con su sola presencia y  que infunde la sensación de  permanente  peligro que sobre ella se cierne con absoluta naturalidad.  Respecto del final  de la película, criticado por algunos,  me parece una opción muy en sintonía con la historia. El final  no es definitivo,  ni esclarecedor, si bien se proporciona  al público información  suficiente para que cada uno se cree su juicio  sobre quién sea el  autor de los crímenes. Y lo que resulta más audaz,  deja la puerta abierta a un inquietante  e incierto futuro,  de inquietantes duelos  y de nuevos  crímenes efectuados por la certera mano y la sangre fría  del criminal, sea éste quien sea. Es, por tanto, un thriller, que trasciende el mismo film. En mi opinión no podría haberse resuelto mejor. Es más, me decepciona que espíritus críticos y heterodoxos, (todo el mundo sabe en quién estoy pensando) reivindiquen para este tipo de cintas  finales convencionales donde dos y dos son siempre cuatro.
Los amantes del thriller  hallarán en “Tesis sobre un homicidio”, una buena muestra del género que deja un buen sabor de boca, y la sensación de haber  hecho un buen empleo  del tiempo y del dinero. Y que confirma, una vez más, la abundancia de talento existente  en todos los ámbitos del cine argentino.  Que ya es mucho.
Alicia dixit.
              

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