DOS +
DOS
DE
DIEGO KAPLAN
El
cine argentino ha dejado de ser un descubrimiento para pasar a ser algo que hay
que seguir regularmente. Desde hace tiempo nos deleita con muy buenas obras
cinematográficas de distintos géneros y con un elenco de actores más que
destacables. Tiene una especial habilidad para construir comedias. Es en este género
en el que son especialmente brillantes y con el que consiguen hacer pasar momentos
memorables al espectador.
Con esos antecedente fui a ver “Dos +
Dos”. El tema me interesaba, intercambio de parejas, por lo transgresor que podía llegar a ser y,
sin lugar a dudas, por las equivocas situaciones que puede provocar lo que
ayudaría a construir escenas de gran comicidad.
La película se deja ver pero no llega
al nivel esperado. La verdad es que otras comedias argentinas han puesto el
listón muy alto: “Nos sos vos soy yo”, por ejemplo. De hecho tuve que esperar a
que transcurriera una parte importante del metraje para que me provocase la
primera y muy ligera sonrisa. Si, es agradable pero no es desternillante ni
mucho menos.
Además el entorno en el que el director
enmarca la historia está lleno de tópicos. Lo desarrolla en un mundo trufado de
triunfadores que tienen de todo y que no encuentran nada que les satisfaga. Una
vida en la que la rutina y el aburrimiento conducen a sus personajes a
introducirse en nuevas y diferentes interpretaciones del sexo, en este caso
intercambio de parejas. En resumen, un poco carca la manera de enfrentar la historia. Todas
estas nuevas experiencias, no se deben más que a la decadencia de la
civilización.
Si se salvan todos estos aspectos, no
se tienen muchas expectativas y consigues aislarte del entorno en el que se
desarrolla la historia, esta película es una buena propuesta para sustituirla
por uno de los horrible telefilmes con los que nos deleitan las televisiones un
sábado por la tarde. Dadas esas circunstancias sí, como una representación del
buen cine argentino no.
Germán.
Fast food cinema.
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