GENTE
EN SITIOS
DE
JUAN
CAVESTANY
Personalmente me considero una persona amante del cine en
general. No es de mi agrado mezclar tan honorable afición con sentimientos
patrios, por ello me suelo aproximar al cine español con la misma actitud que
me enfrento al cine de cualquier otra nacionalidad. El cine español ha tenido y
tiene excelentes y, como no puede ser de otra manera, no tan buenos creadores.
Puesto que se aproximan los premios Goya y resulta que no he tenido ocasión de
ver cine nacional, o más bien los títulos que han llegado a la cartelera no me
ha llamado suficientemente la atención, he tomado la decisión de ir a ver
alguna obra e incluso alguna de las nominadas, de las que hablaré en otros posts.
“Gente en sitios” me llamó suficientemente la atención, por
diversos motivos que no vienen al caso, como para ir a verla. Mi sorpresa ha
sido mayúscula. Esto ni es cine ni es na (es un como la ciencia económica que
ni es ciencia ni es na). Se compone de una multiplicidad de pequeños historias
que, por lo menos yo, no le encuentro ni relación, ni sentido. Para ser
exactos, si le he encontrado cierto parecido, con esas pequeñas historias de
cámara oculta que hacen en Canadá con las que nos deleita regularmente, nada
más y nada menos que TeleMadrid. Real como la vida misma un bodrio superado con
creces entre otros por el programa de televisión “Los mayores gamberros” y
similares.
Cuando acabé de ver la película seguía con la misma
sensación que tenía antes de entrar en la sala, quería ver una película. O sea
que vas al cine, pasas 83 minutos frente a la pantalla y transcurrido ese
tiempo sigues teniendo ganas de ver una película. A todo lo anterior hay que
añadir, porque es obligatorio: ¡con lo que cuestan las entradas!
Una vez superado el impacto y ya de vuelta a casa pensé ¿me
habré perdido algo? ¿Será un problema de que mi mente no es capaz de entender
tan magna obra? Y leí algunas de las críticas. Todavía estoy pasmado con los
calificativos que le dedican, de los que destaco uno: “Es un relato
caleidoscópico” porque es el que más repiten y repiten algunos críticos y
comentaristas cinematográficos, y yo me pregunto, ¿Qué demonios significa, un
relato caleidoscópico? A la conclusión que llego es que en este caso supongo
que para disimular la equivocada participación de algunos de los mejores
actores del panorama nacional en este bodrio, se buscan calificativos abstrusos
con apariencia intelectual. A esto yo también añado que es una forma de hacer
patria, es decir, en vista de cómo está el panorama no carguemos mucho las
tintas con estas obras no vaya a ser que acabemos dándole la razón a cierto
ministro (que no la tiene).
Si tienes un fuerte impulso por ver cine
español para fomentar la industria nacional o para no estar perdido en la gala
de los premios Goya, o cualquier otra razón igual de loable, no se te ocurra
empezar por: “Gente en sitios”.
Germán.
No hay comentarios:
Publicar un comentario