MAMÁ
DE
ANDRES MUSCHIETTTI
Alguna
reminiscencia infantil me atrae irracionalmente al cine de terror. Y digo irracionalmente, porque rara vez
encuentro películas dignas de elogio. En
todo caso, y a pesar de las reiteradas decepciones, cada nueva visita al cine
lleva asociada una renovada expectación ante el presagio de una película verdaderamente aterradora. Así,
acudo al cine con avidez a ver Mamá, al olor de numerosas alabanzas y críticas
favorables, además de por algún dato
como el del patrocinio de Guillermo del
Toro, lo que parece una garantía de solvencia. Ésta puede ser una de esas escasas
ocasiones tan deseadas. Pero no es el caso de “Mamá” que no da la talla ni para complacer
a preadolescentes ávidos de emociones fuertes. La película consiste en
un pobre guión y una incesante sucesión de estereotipos del género
sin solución de continuidad: parajes solitarios, cabañas abandonadas, niñas
poseídas, espectros vivientes, luces que se apagan, gritos y risas de ultratumba, muertes,
desapariciones, locas y manicomios……….No falta ni uno. Y lo peor, es que la
película no engaña a nadie. A los 15
minutos ya se veía lo que podía dar de
sí, a pesar de lo cual permanecí en la sala hasta el final. Para convencerme
del todo de que no era una primera impresión. Siempre espero que se produzca, en cualquier momento,
un cambio de rumbo que convierta una cinta plana en una emocionante. Soy una
ingenua, porque esto apenas ocurre.
Y lo primero que
falla es el guión en el que se sustenta, bastante mediocre por tramposo: no se
sabe cuál es el origen de tanta desgracia, y se hubiera agradecido una
explicación: el detonante de todo es un acontecimiento trágico del que no se da
razón en ningún momento posterior de la película. Parece una excusa, traída por
los pelos para justificar la catástrofe
sufrida por las niñas, verdaderas protagonistas de la cinta. Y ese pretendidamente angustioso pero
incomprensible inicio, ya es un presagio de que mal acaba lo que mal empieza. A
partir de ahí, la sucesión de acontecimientos previsibles es constante (las
visitas a la cabaña abandonada y sus
nefastas consecuencias; la revelación de la verdad a través de los sueños; las fracasadas sorprendentes apariciones del espectro,
o su simple y permanente presencia………..).
Nada novedoso. Y no solamente el principio es un pegote, sino que todo el
argumento resulta fallido: así la
pretensión de hacer verosímil la historia de la novia roquera del protagonista,
que lo abandona todo en pos del cuidado de las endiabladas criaturas, resulta poco menos que absurda. O el despliegue desproporcionado
medios y efectos, empleados con el único objetivo de asustar al
espectador, porque no existe correspondencia entre aquellos y sus consecuencias
últimas (así, el brutal ataque al tío de
las niñas del que milagrosamente sale vivo cuando todo apunta a que se ha
partido la crisma, es una muestra de la poca sustancia del guión). Nada
creíble: queriendo impresionar, resulta engañoso. Nada imprevisible: cada susto
es pronosticable; el factor sorpresa
brilla por su ausencia. Ni siquiera el
imaginario del espectro es sugerente a
pesar de los efectos especiales utilizados.
Cinta
pretenciosa que no pasa de vulgar.
Vulgar donde las haya. No sé si voy a
tener ganas de insistir, porque resulta francamente difícil encontrar buen cine de
terror. No me queda más que resignarme o volver sobre los clásicos. Shade!!
Alicia dixit.
El caso es que tengo dos amigos comunes con el Muschietti este y llevaban meses diciéndome que estaba haciendo un peliculon de terror. Me pasa lo que a ti, soy escéptico con lo que se hace en este genero de unos años para acá y veo que con razón. Esta me la ahorro, gracias.
ResponderEliminar