Etiquetas

LA VIDA MISMA.GERMÁN

Si no puedes escribir, escribe

lunes, 7 de septiembre de 2015


SIN HIJOS
DE
ARIEL WINOGRAFD
El cine argentino ha demostrado hace mucho tiempo su gran  capacidad para el difícil oficio de hacer cine. El gran talento que derrocha le permite  atreverse con todo. Así con la película “Sin hijos” su director se ha decantado por un género que hasta la actualidad parecía reservado al cine típicamente de Hollywood,  basada en  una trama que de puramente compleja es completamente absurda. No se prescinde de ninguno de los recursos a los que no tienen acostumbrados las películas que solemos ver por televisión los fines de semana con guiones completamente previsibles de principio a fin: una niña repelente con vocabulario y madurez más propias de un adulto; un padre sobrepasado que no sabe cómo resolver una situación en la que él solito se mete por no saber refrenar sus deseos; una chica guapa con las ideas muy claras que al final acaba  resultando tal y como prevé el espectador.
Con estos mimbres, tan tópicos, consiguen trabar una historia entretenida que te hace mantener una sonrisa tonta durante toda la proyección y, en más de una ocasión, soltar alguna carcajada.
Seguro que esta película es considerada una aberración por aquellos cinéfilos que se erigen en defensores de un modelo de cine que se identifica con los cánones europeos (no sé muy bien en qué sentido europeos) pero que resulta bastante entretenida por intrascendente e imaginable. Además ha sabido jugar con la fecha del estreno, el verano, un momento fantástico en el que estamos bastantes más abiertos a eludir esas complejidades que parece que tienen que ir unidas al cine de autor.
En cuanto al elenco nada que objetar. El ideal para una comedia como esta Guadalupe Manent, la niña redicha,  está muy bien seleccionada, hasta el punto de que se  duda si realmente está actuando. Diego Peretti en su papel, en este film no podía hacer otra cosa diferente a lo que nos tiene acostumbrados. Finalmente, Maribel Verdú a la que el tiempo y el peso de la púrpura le van enseñando día a día, en esta interpretación está particularmente bien. Por poner un pero yo diría que el director desaprovecha, en cierto modo, a todo el elenco de secundarios que tienen una vis cómica estupenda y pasan un tanto desapercibidos por el magnetismo de Maribel Verdú y el torrente interpretativo de Diego Peretti. 
Una película desenfadada, sencilla, previsible, de estilo americano pero ideal para una tarde de  domingo de agosto, que aconsejo rematar con un buen vaso de horchata fresca a la salida del cine.
Germán.

No hay comentarios:

Publicar un comentario