EL
FRAUDE
DE
NICHOLAS JARECKI
¿Cuál es la diferencia entre el cine norteamericano,
y el español, el europeo en general, el asiático y demás? Sin lugar a dudas que
el cine norteamericano es una industria y lo demás son meros simulacros. Su
enorme potencial industrial, unido a su inteligente capacidad para generar
negocios, hace que fabriquen películas de muchos tipos sin necesidad de
sentirse obligados a producir únicamente de obras de arte. Su gran experiencia
les permite hacer películas soportadas en buenos guiones, elaborados con mucho
oficio, con lo que consiguen acertar con la magia del entretenimiento, que no
es poco. Y así es el filme “EL FRAUDE”, un magnifico entretenimiento, alejado
de grandes pretensiones que consigue que pases un buen rato y que con el tiempo,
cuando la editen en DVD o se pueda ver por televisión, la recuerdes y aceptes
volver a verla, porque disfrutaste en su día de un momento agradable.
Está rodada en New York. Es imposible
escoger otra ciudad para esta historia que es una brillante narración acerca de
los hombres de negocios (los de verdad) que generalmente se representan fríos y
sin sentimientos. Aquí, en torno a la figura de Richard Gere, destilan cierta
paz budista no exenta de posiciones firmes y con un cierto toque de agresividad
pero siempre dentro de los límites de no llegar a perder el respeto. Se ahonda
en la imagen de un ejecutivo con dos personalidades, la de la frialdad y la
angustia que produce el vivir inmerso en un mundo donde los negocios son todo a
veces para bien y a veces para muy mal y
la de tener en consideración los sentimientos de las personas que forman parte
de tu vida: esposa, hijos, nietos, amantes. ¿Jugando a Jekyll y Hyde? Pudiera
ser
Las interpretaciones fantásticas. En
especial Richard Gere, actor de escasos registros, que en esta obra está
perfectamente dirigido y transmite una credibilidad a su personaje más que
destacable. Susan Sarandon, elegante y magnífica, como siempre, aunque con un
escaso papel. Un activo tan importante como el suyo deberían haberlo aprovechado
más, en mi opinión.
Por último, la película tiene mensaje.
Sí, es americana y tiene mensaje. “La justicia de los tribunales, no es la
justicia de los hombres”. Un principio muy aceptado en las viejas democracias y
poco comprendido en las jóvenes como es nuestro país, donde resoluciones como
las que nos presenta el director de la obra son bastante comunes y no por eso
se mueven las columnas de sus valores democráticos. No vale todo para coger al
malo.
Id a verla, auténtico cine
norteamericano de entretenimiento de calidad, bastante calidad.
Germán.
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