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LA VIDA MISMA.GERMÁN

Si no puedes escribir, escribe

jueves, 27 de diciembre de 2012



SESIONES
DE
BEN LEWIN


         “Sesiones” pertenece a ese tipo de películas que vas a ver a la sala con un cierto nivel de desconocimiento escéptico y terminas saliendo con la satisfacción de haber asistido a la narración de una bella historia muy bien contada. La película está muy alejada de los estereotipos que nos presentan otras obras que, si bien pueden ser de un gran entretenimiento, no  abandonan el mundo de lo predecible y de la sonrisa fácil, aunque esto tampoco debe despreciarse y como muestra, podemos recordar los buenos momentos que nos procuró recientemente “Intocable”

         Durante su visionado aprendes que la discapacidad, no sólo nos enseña a ser más humanos y solidarios -algo muy diferente a ser compasivos- sino también a entender cómo frente a situaciones como la que nos presenta el director, comprendemos mejor la naturaleza de los hombres. Así nos preguntamos ¿Qué sentido tiene oponerse a la naturaleza de nuestros comportamientos y en particular a nuestros impulsos sexuales? Incluso muy a pesar de nuestras convicciones y principios, algo que interpreta magistralmente William H. Macy, un sacerdote más humano que próximo a la teología de la liberación y otras tendencias de la Iglesia Católica que pretenden su modernización.

         El papel de gran minusválido que únicamente puede vivir unas horas diarias, y digo vivir y no sobrevivir, porque el resto del tiempo tiene que estar  atado a un pulmón de acero, lo interpreta John Hawkes. No solamente se mete en la piel del personaje sino que nos hace a todos los espectadores partícipes de su vitalidad, que lo traduce en una enorme coquetería y en su firme deseo de abandonar la virginidad ¿Por qué no?

         A Helen Hunt, actriz ni guapa ni fea, el director le asigna el papel de terapeuta sexual y lo encarna haciéndonos disfrutar de un personaje profesional, dotado de una sensibilidad propia de vocaciones difíciles de entender si no se tiene ese don de la naturaleza. ¡Cuánto tenemos que aprender sobre dependencia…..! Quizás no sería mala idea que en estos tiempos de recortes, algunos de los adalides de las eliminaciones de las ayudas a la dependencia viesen la película y entenderían en qué consiste. Personalmente creía entender la necesidad de las ayudas a la dependencia, después de ver esta película me he reforzado en mis convicciones. ¡Cuánto nos queda por desarrollar en este terreno!

         El final de la película coincide con un sentimiento de enamoramiento del protagonista, tanto por parte de los actores como de los espectadores. No por su tesón, ni por su fortaleza de ánimo, dos de las característica a las que generalmente se recurre para ensalzar a las personas con alguna discapacidad, sino porque todos, dentro y fuera de la película, le admiran sin considerar su minusvalía. La suya es una personalidad que te hace olvidar completamente su discapacidad.

Germán.


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