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LA VIDA MISMA.GERMÁN

Si no puedes escribir, escribe

domingo, 12 de febrero de 2012

War Horse de Steven Spielberg

War Horse
STEVEN SPIELBERG

         War Horse es una buena película del genio Steven Spielberg, así, sin paliativos. El séptimo arte es un instrumento del que nos hemos dotado para poder narrar historias por medio de técnicas audiovisuales. Ésta es un película que no solo domina esta técnica, sino que además del dominio de la misma añade que el espectador no asiste únicamente a una narración, sino que además se identifica hasta tal punto con ella que se le despiertan sentimientos que momentos antes de su visionado no tenía dispuestos o preparados para actuar. Cuando una película tiene una técnica narrativa impecable, y esta la tiene, y además te despierta sentimientos, y esta película los despierta, sin duda estamos ante una obra de arte.
Se puede estar o no estar de acuerdo con este tipo de cine. Hay amantes de este género que parecen guardar las esencias del verdadero cine y consideran que una película tiene que, además de narrar historias, profundizar en las contradicciones de las personas o mostrarnos hasta donde los hombres son capaces de llegar. Con esa idea les cuesta entender películas como las que este genio de la industria cinematográfica fabrica, en un primer momento. El paso del tiempo y el alejamiento de las campañas de promoción les suele hacer reconsiderar su postura.
War Horse es una película que enlaza muchas historias épicas, del modelo de cine de los años 40 (Frank Capra por ejemplo),  en torno a la relación de admiración, respeto y amor del hombre por los animales. Pedagogía muy necesaria en este país que cuenta entre sus divertimentos el maltrato animal, elevado, según algunos, a la categoría de arte.
         Con el concepto de la épica en la relación de los hombres con los animales, el director nos muestra la importancia de la determinación por conseguir algo, de los peligros de confundir honor y gloria con la más absoluta carencia de conocimientos técnicos, de cómo en no pocas ocasiones el intentar mantener unida la familia por encima de los criterios personales de sus componentes conduce a su destrucción, de lo necesario que puede llegar a ser tener referentes vitales cuando se ha perdido casi todo y los únicos referentes que mantienen están llegando a su final, de la amistad, de lo innecesario del rencor y por último de la fraternidad ( un concepto más apropiado en este contexto que el de la solidaridad).
Hay que agradecer al autor que se centre en las personas y no en las causas de la guerra. No nos muestra una historia de vencedores y vencidos, ni de culpables e inocentes. Nos muestra el horror de las guerras.
Esta película nos narra todo esto con una factura impecable en la que no falta de nada: granjas inglesas idílicas, alemanes y franceses que se comunican en inglés (eso sí con el acento correspondiente) y sobre todo el final de la historia mientras cae el sol, se reúne la familia y el hijo devuelve el orgullo a su padre.
         Id a ver esta película, si ahora no lo hacéis, perder toda esperanza, el tiempo dará la razón a su director y la acabareis viendo. Pensad en ET (El Extraterrestre), todos en algún momento de nuestra vida la hemos disfrutado.
Germán.

viernes, 3 de febrero de 2012

Drive de Nicolas Winding Renf

DRIVE
POR ALICIA


Nunca se me hubiera pasado por la imaginación ver una película con semejante título. Anodino. Y de decirme algo, no sería positivo. A simple vista lo habría  asociado con el recurrente cine de acción de persecuciones de malos y buenos (o malos y malos o cualquier de las posibles  combinaciones) que jamás me ha interesado lo más mínimo (ojo, y algo de esto hay ).  Pero el buen olfato de J,  mi amigo cinéfilo, me llevó hasta Drive. Inciso, a él le debo el visionado de películas deliciosas como Irina Palm, de la que había leído varias veces, su reseña y que lejos de atraerme al cine, producía  el efecto contrario y que me enamoró. Pues bien, llevada por su intuición (apoyada en alguna buena crítica, todo hay que decirlo) y por mi experiencia atesorada con  el tiempo, que demuestra que “sus consejos” suelen ser acertados, o al menos sintonizan con mi paladar cinematográfico, me decidí y para sorpresa mía se produjo el milagro que no es frecuente que ocurra en una sala de cine. Desde la primera imagen ya te hundes en la  butaca y te quedas paralizado. Te atrapa, en un primer momento el ambiente (la escenografía, la música, los primeros movimientos del protagonista que ya nos retratan su personalidad y nos anticipan lo por venir),  hasta que la trama empieza a desarrollarse para finalmente quedar prendados por la historia. El personaje central  es más que seductor, hipnótico, a pesar de que resulta ser tan real que parece  que te lo pudieras tropezar al volver la esquina en cualquier momento. De impecable factura clásica, la historia, el ambiente, los personajes resultan envolventes y sin apenas  darte cuenta estás en tensión. Incluso antes de que pase nada. Tensión que se mantiene a lo largo de toda la cinta. Sin ninguna concesión. El carácter inquietante,  silencioso del protagonista te encandila con su peculiar moral situada  en la frontera de lo “admisible”, va descubriéndose lentamente, como un sujeto nada convencional pero de una asombrosa fortaleza,  firme en sus convicciones y leal en sus afectos. Te convierte en su aliado sin reservas.  La historia, novedosa, a pesar de contar con numerosos  rasgos del mejor cine negro clásico. O quizá sea el buen  ojo del director , Nicolas Winding Refn, al presentarnos su peculiar visión de la novela o el buen hacer del guionista  Hossein Amini, al adaptarla, sin quitarle mérito al autor, James Sallis del todo desconocido para mí, pero al que leeré, sin duda, porque ya se me ha despertado la curiosidad. El actor, Ryan Gosling, soberbio (nunca le había visto, pero ya he caído  irremediablemente rendida a sus pies), pero   tal calificativo se puede aplicar a  todos  los actores. La chica, magnífica (no la recuerdo de “An education” único film suyo que conozco).
Tengo un único reproche que hacerle: la violencia desmesurada y explícita de  algunas escenas. No me atrevo a juzgarla de excesiva, porque es muy característica de este cine, y no hay película del género que se precie  que no contenga más de una. Así que asumo  que más podría  ser una falla mía, que con la edad (y la menopausia) estoy desarrollando una intolerancia a cualquier clase de violencia, que me está convirtiendo en una persona un tanto pusilánime. No sabría decirlo, pero  yo me ahorraría alguna de estas imágenes, o simplemente insinuaría su contenido, porque reconozco que cada vez tengo menos estómago para lo gore. En todo caso,  y a pesar de estas, parece que obligadas, “desagradables escenas”,  el resultado final es inmejorable. Para finalizar esta reseña,  traigo unos comentarios, esclarecedores de la crítica en su día publicada por Carlos Boyero, que calificaba la cinta de “ estilizada, dura, amarga, verdaderamente lírica, una de las sorpresas más perturbadoras del año “.  Es una película 10. That´s it!
Alicia Dixit

domingo, 29 de enero de 2012

Los Descendientes de Alexander Payne

LOS DESCENDIENTES
Por Alicia

Cuando fui a ver ”Los descendientes”, no sabía nada  de la peli, ni de su autor, Alexander Payne, salvo que era el padre de “Entre copas”, film de agradable recuerdo del  que apenas conservo en la memoria un par de imágenes. Pues bien, excepto esto, y las tan traídas y llevadas nominaciones de George Clooney a todos los premios americanos habidos y por haber, a la mejor interpretación, por el papel que perpetra en esta cinta, no tenía ningún prejuicio o expectativa sobre ella. Estaba dispuesta a dejarme sorprender. Lo que nunca pude suponer es el tipo de sorpresa que me deparaba la malograda sesión de cine de ayer. Tengo que empezar por admitir algo que nunca he aseverado hasta ahora de manera tan firme e irreversible (por escrito): “George Clooney me parece un pésimo actor”. Claro, esto no se puede afirmar frente a la gente,  sin ánimo de resultar excéntrica, porque el amigo George goza de gran aceptación en general  y no exclusivamente entre las féminas (lo cual ha sido siempre un misterio para mí). Pero, insisto,  a mí siempre me ha parecido un mal actor. He de admitir, sin embargo, que puesto que no le he visto en ninguna de las películas de cine digamos “político” que ha rodado,  toda la filmografía que le conozco se compone de comedias más o menos intrascendentes, en general  de buena factura. Estoy pensando en la original “O Brother!” o en la muy ingeniosa “Quemar después de leer”, de los Coen Bros; o en la más reciente “Up in the air”, por poner algún ejemplo. Y en ellas ya había observado que George se caracteriza por un gesto entre complaciente y cínico,  que le acompaña indefectiblemente y que solía encajar bien con los papeles que interpretaba. Tengo un amigo cinéfilo que según sus propias palabras “ detesta a los actores que están llenos de tics”. Pues bien, George Clooney no es que esté lleno de tics, es que solo tiene uno. Siempre el mismo. Y claro, mi sorpresa se produjo cuando, ante un drama como el de ayer,  veo que el tío mantiene el mismo rictus sarcástico al que nos tiene acostumbrados. El mismo gesto que exhibe hasta en el anuncio de las cafeteras. Y claro, es desconcertante, porque su papel, en esta ocasión pretende ser trágico. Cuando vi que no modificaba ni un ápice  a lo largo de la película su gesto impostado de siempre, empecé a sentir ganas de reír. Tuve que contenerme, porque me hubieran tomado por chiflada en la sala, y una tiene que cuidar su reputación, pero me resultaba cómica toda la interpretación. Y toda la trama gira alrededor del personaje de George. Desde luego, de doliente esposo que sufre la repentina y prematura muerte de la esposa y que tiene que lidiar, además de con dos hijas difíciles,  en edades difíciles, con la noticia de la traición de su cónyuge (se la pegaba con otro) no da el perfil.  El colmo de la comicidad se produce cuando ante la confesión (de la hija mayor) del engaño de la maltrecha esposa, emprende una desesperada carrera hacia la casa de unos amigos para confirmar tan devastadora noticia. Me recuerda a Tom Hanks en su sesión de jogging de la memorable Forrest Gump. Más que desesperado resultaba grotesco. Por no mencionar las escenas en las que departe con la esposa moribunda en el lecho de muerte, incluida la escena de la despedida final. Su llanto resulta tan falso como una peseta de madera. Puesto que desconfío profundamente del buen criterio de los Oscars, que hace tiempo me parecen una muestra del cine comercial americano más mediocre, no me sorprenderá nada que le honren con el premio al mejor protagonista masculino (desconozco quiénes son sus contrincantes). Si a esto añadimos, que la gran sorpresa del cine americano más reciente, Drive, solo está nominada a dos premios (no tengo más detalles), todo me parece posible. Ahora bien, estas cosas no solo pasan en los EEUU, también nosotros tenemos lo nuestro, véase, , si no,  el caso de los Goya españoles, con la acumulación de nominaciones para el último bodrio de Almodóvar, que hacen presagiar lo peor……..
Hasta aquí mis comentarios sobre Mr. Clooney. Del resto poco tengo que decir: ni me gustó el guión, en muchos aspectos inverosímil, ni me parecían creíbles los personajes, salvo las honrosas excepciones de las hijas, muy logradas las dos, en especial el papel interpretado por la joven Shailene Woodley, la mayor de ellas, o  alguna aparición fugaz e interesante, como la del breve papel del primo Hugh, interpretado por Beau Brigdes. Con alguna que otra pérdida de ritmo, se hace larga. En definitiva, cuando salí del cine tenía un cierto enfado, porque procuro asegurarme de que las pelis que voy a ver, cumplen,  al menos, unos mínimos que sin duda “Los descendientes” no alcanza ni por asomo. Este peli está hecha para  la mayor gloria de Clooney, en homenaje a sus incondicionales. Tenía que haberlo sospechado. Y es este enfado el que me ha empujado a sentarme frente al ordenador para advertir a potenciales incautos espectadores: hay otras  muchas cosas  dignas de verse.

Alicia dixit

lunes, 23 de enero de 2012

Reseña de la película "Le Havre", la última de Kaurismaki, por Alicia

Le Havre
Aki Kaurismäki

He de admitir que me acerqué a la peli de Kaurismäki con mucha prevención. Después de haber visto alguna de sus obras más laureadas, la peculiaridad de sus personajes situados habitualmente en ambientes grises (generalmente en Finlandia), pero no sólo por razones climatológicas sino también por razones sociales, las expectativas eran poco halagüeñas. Mi  recuerdo era el de un cine demoledor, por encima de cualquier otro calificativo. Su galería de personajes  marginados, inadaptados, atrapados en mundos herméticos, fríos e incomunicados,  me hacían presagiar lo peor  de su nuevo film. Y si tenemos en cuenta el propio título de la peli, no cabía la menor duda de lo que nos depararía su visión. No me imagino a El Havre como  la alegría de la huerta en ninguno de los aspectos posibles de un lugar que uno pueda imaginar, y conociendo, por otra parte,  de la temática tratada (la inmigración) todo apuntaba a  una película desoladora. Una finlandesa que conozco, me comentó en cierta ocasión que Kaurismaki era uno de los fineses, que si bien gozaba de una cierta proyección y prestigio internacionales,  resultaba ser de los más detestados entre sus compatriotas. Ante mi sorpresa y mi curiosidad por la razón de tal repudio,  me lo explicó con meridiana sencillez: “¿es  que no te das cuenta de que  la imagen que proyecta de Finlandia es desoladora?” Pues bien, con esto en la cabeza, -porque  a pesar de todo, sus películas nunca me han dejado indiferente-  me armé de valor y me decidí por ver su último trabajo. Y todo ha resultado ser una sorpresa más que agradable. Ni el ambiente inhóspito esperado, ni  su colección de cronopios,  personajes todos desarraigados y sin esperanza tan propios del autor,  ni la soledad, la desolación  y la dureza de los entornos sociales que con tanta precisión nos mostraba y que constituían las señas de identidad del autor, aparecen en su última película. Más bien al contrario, la cinta es asombrosamente luminosa, los personajes si bien que bohemios y marginados, en su línea habitual,  resultan optimistas. Todos, con la excepción de la figura del delator (repulsivo, como no podía ser de otra forma), resultan  entrañables, tiernos, desprendidos, incluso joviales. Nos presenta un barrio  cálido y  solidario, en un medio hostil.  La película rezuma calidez y combina de manera perfecta el drama de la inmigración, con una visión optimista de la naturaleza humana, impregnando con situaciones cómicas la dureza de la historia que nos cuenta. Nos muestra la luz al final del tunel.
Para mí ha supuesto un giro de 360º en la filmografía del director. ¿Qué  podía uno esperar de Aki Kaurismaki, que en alguna ocasión había declarado que lo único por lo que merecía la pena vivir era por el vino blanco?  From now on me aproximaré a su cine con otra actitud. Los prejuicios no son buenos para nada, Alicita, hay que dar  a la gente siempre otra oportunidad, porque hasta los más recalcitrantes de los pesimistas pueden atisbar y resaltar el lado positivo de la condición humana, que lo hay, aunque parezca mentira. Si os apetece disfrutar de cine de calidad en la actual cartelera, “El Havre” es cita obligada. Yo diría más, resulta imprescindible.
Alicia dixit

domingo, 22 de enero de 2012

Muerte entre las flores de los hermanos Coen

No es la típica película de gansters, es algo más, tiene sentido del humor, negro eso si. Como podéis deducir el argumento central es una pelea entre bandas rivales por el control de los negocios de una ciudad americana, irlandeses contra italianos-italianos contra irlandeses. Los políticos en sus manos, una diferencia importante con cierta clase política actual que se apodera de las siglas de un partido a base de comportamientos mafiosos y ellos mismos son la mafia.
La película es un poco densa y requiere estar muy atento para no perderse, por eso, recomiendo verla en casa con el DVD, puedes ir hacia adelante, hacia atrás, hacer una pausa y organizarte las ideas, incluso beber algo, todo ayuda. La fotografía es más que aceptable, es genial, la ambientación espectacular, destacaría la imagen de un perro viendo como un niño observa a un miembro de una de las bandas asesinado, siente uno ternura ante un acto tan desolador.
No desvelaré más cosas, pero si os digo a todos, si pensáis que vuestro trabajo es duro y difícil, ved esta película y os animareis mucho, la vida os sonríe, lo que es realmente duro, sacrificado e incluso doloroso es ser consejero de un jefe mafioso. Un consejo que nos dan los Hermanos Coen, nunca escojáis esa profesión.
Ver la película y disfrutarla.
Germán

domingo, 8 de enero de 2012

EL HAVRE de Aki Kaurismäki

Todo el que me conoce mínimamente, sabe que tengo una motivación especial con el fenómeno de la migración, por el compromiso tan inexplicablemente fuerte que mantienen los inmigrantes con sus familias y países de origen. Hoy he ido a ver la película "El Havre" que  trata sobre este fenómeno, que en otros países han conocido hace mucho tiempo y que en España es más reciente. La película es "excelente", de dirección tranquila,como tiene que ser, de personajes de edad europea, es decir, media alta. Es particularmente interesante cómo traduce el director al lenguaje cinematográfico, la búsqueda de una nueva vida por parte de los inmigrantes y cómo entender este esfuerzo, rejuvenece y permite resetear la vida de las personas que viven en los países de destino de la emigración. La puesta en escena y demás aspectos técnicos muy acertados. El idioma elegido "francés" ayuda a tener una percepción tranquila de la película, un acierto. Atención a los objetos temporales que identifican el momento de desarrollo de la historia, es una de sus claves.
Id a verla es una buena opción cualquier día de la semana en cualquier sesión.
Germán