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LA VIDA MISMA.GERMÁN

Si no puedes escribir, escribe

lunes, 7 de diciembre de 2015

NOBODY WANTS THE NIGHT
DE
ISABEL COIXET

Mi reconciliación con Isabel  Coixet parece duradera, y eso que “Nobody wants the night” no presagiaba lo mejor. Aun así mi “idilio cinematrográfico” con ella se mantiene firme.  Nuevamente me ha conquistado con una película en las antípodas de mis géneros favoritos, lo cual tiene  su mérito.  Las aventuras extremas, ni en la vida ni en la ficción, me han seducido jamás lo más mínimo. Y me aventuré a verla a pesar de ello, porque mi renovado entusiasmo por su cine (gracias a “Learning to drive”) me inspiraba plena confianza. Que no se ha visto defraudada. A pesar de la dureza de las condiciones de vida descritas en el film (que me resultan cada vez menos agradables en la pantalla) y de algún truco de guion que  se perdona por el conjunto, por el resultado final (el arranque de la historia parece poco verosímil) me ha conmovido la relación de las dos mujeres protagonistas. Dos mujeres que nada tienen en común más que el amor por el mismo hombre, lo que las convertiría en enemigas irreconciliables, y que  dadas las circunstancias las transforma en su apoyo mutuo imprescindible. Unos lazos más fuertes que cualesquiera otros los que produce la lucha por la supervivencia. Lazos que rompen con todos los antagonismos existentes en la vida de las mujeres: las opuestas condiciones de vida, la diferente moral, la diferente actitud ante las adversidades, ante la vida…… Con una excelente ambientación, unos  sugerentes paisajes y unas  imágenes cadenciosas e impactantes, se nos relata  el devenir de una relación que viaja desde la rivalidad más recalcitrante hacia una simbiosis casi  total.  Una historia  de amor generoso, milagroso, inimaginable. Y siendo ficción (como apuntan los créditos, que informan de que los inspirados en personas reales son los protagonistas pero nada dice de los hechos) a mis ojos, parece posible. Me creo esta historia  de amor entre mujeres en el límite,  llena de ternura y  de delicadeza que me eriza el  vello y  me conmueve hasta el llanto.
Y mi admiración por Isabel Coixet  crece sin fin.  Sintonizo con su cine de manera inexplicable. Es una cuestión  de piel que no alcanzo a expresar. Siento sus películas como un regalo y espero  que  este estado de ensoñación se prolongue indefinidamente.
Grandes, también, Rinko Kikuchi y Juliette Binoche, sin cuya presencia no hubiera resultado tan fácil  modelar estos  personajes.
Grandes todas. Gracias,  Isabel……

Alicia dixit

lunes, 9 de noviembre de 2015

REGRESIÓN
DE
ALEJANDRO AMENÁBAR

La última película de Amenábar debería titularse decepción, en vez de regresión. No es la primera vez que termino de ver una de las últimas películas de este director y no encuentro al supuesto genio con el que tan gratuitamente hemos identificado a este cineasta. Reconozco sus méritos en “Tesis”, cómo no, pero esas rentas están más que amortizadas y ya no se puede vivir de ellas. La industria debería revisar detenidamente sus proyectos, sobre todo si estos tienen el mismo nivel que sus últimas producciones. Mejor sería invertir en nuevos talento, que tienen difícil incorporarse a esta complicada industria, mientras personajes como Amenábar sigan ocupando un lugar que no les corresponde por la calidad de sus obras. Parece que en la industria cinematográfica española (una organización muy burocratizada) se hubiese instalado “la ley de hierro de la oligarquía” formulada por Robert Michels. Esta se sustenta en la idea de que en toda organización existen tendencias oligárquicas ya que hay individuos que acaban haciéndose necesarios y se perpetúan en las corporaciones impidiendo su renovación.
La película “Regresión” no tiene ningún elemento que la haga tan atractiva como para cosechar el éxito comercial del que ha disfrutado. Ni siquiera es una película que se haya realizado con competencia profesional. El director necesita un baño de humildad además de corregir cuanto antes el exceso de soberbia que demuestra al intentar, nada más y nada menos, que hacer un thriller. Este es un género especialmente difícil si no se quiere incurrir en el riesgo de hacer una peliculilla de serie B de las que están inundadas las parrillas de las televisiones generalistas los sábados a la hora de la siesta. El guion está mal enfocado, desde el principio sabemos cuál va a ser el siguiente movimiento del protagonista. Los giros que va introduciendo la trama los mete con calzador. La narración empieza lenta y llegado un momento sufre una importante aceleración, algo así como si quisiera resolver cuanto antes la historia porque no tuviera claro por dónde seguir. Para mantener un cierto nivel de angustia en el espectador y como el guion es tan pobre tiene que abusar de la música y del susto fácil. El exceso es de tal nivel que más que tensión provoca hilaridad en el espectador. Lo abusivo es fruto de exigir  a los actores un alto nivel de sobreactuación. La situación llega a tal límite que el escaso papel que Emma Watson realiza pudiera poner en cuestión su imagen para próximas películas. No me extraña que ninguno de los protagonistas quisieran acompañarle al festival de San Sebastián, visto el resultado final.
No es una película fallida, es un director que o bien ha perdido la inspiración, o bien “Tesis” fue un simple destello de genialidad que tal y como tal como vino se fue.

Germán.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

TRUMAN
DE
CESC GAY

Soberbia, espléndida, magnífica. Sencillamente deliciosa.


Alicia dixit.


domingo, 1 de noviembre de 2015

EL DESCONOCIDO
DE
 DANI DE LA TORRE

Magnífico debut de Dani de la Torre con un thriller de acción que te mantiene agarrado a la butaca hasta la escena final como si del más trepidante cine de la fábrica Hollywood se tratara.   Capaz de sostener el ritmo y la tensión en todo momento a pesar del reducido espacio  en el que se desarrolla la trama, no pierde nunca la fuerza ni la habilidad para  producir  adrenalina en el espectador,  lo cual da muchas pistas sobre el talento emergente de este nuevo director.  
El guion de Alberto Marini ofrece excelentes mimbres para que Dani de la Torre inicie su andadura en el  cine español  con buen pie. Pero sin la mano certera de una dirección precisa, no hay garantía de que un buen guion concluya en un buen film. Curiosamente, la inexperiencia de los  directores  noveles a cuyos estrenos  he asistido recientemente no les hace perder el menor atractivo. Más bien al contrario, el cine más interesante  con que me he encontrado  en  los últimos tiempos, es, sorprendentemente, obra de principiantes. Voy a tener que dar la razón a mi buen amigo Julio que siempre ha sostenido que es frecuente  en el cine – y no solo en el cine, también  en  literatura-  que  los  creadores queden agotados tras su opera prima, como si todo su talento, sus ideas  y sus habilidades se desvanecieran una vez  concluido un primer  trabajo elogioso, que supone a la vez el inicio y el fin de una carrera brillante, porque todo lo que  sigue a continuación no está a la altura. Confío en que este no sea el caso de  Dani de la Torre, que ya  se ha ganado con este estreno un puesto entre los mejores cineastas del país, al máximo nivel y en buena lid con otros  directores avezados en el género  como Daniel Monzón o  Alberto Rodríguez, por citar algún autor destacado.
 Las brillantes interpretaciones, fundamentalmente la de Luis Tosar, son imprescindibles para dar credibilidad a la impactante acción  y el descubrimiento de la niña protagonista es un verdadero hallazgo de fuerza interpretativa a celebrar además de un complemento necesario para el mayor lucimiento de la actuación del protagonista. Porque hasta los grandes actores requieren de una buena dirección para sacar lo mejor de sí mismos.  Y todo buen actor brilla más cuanto más rodeado de talento se encuentra.  Así,  Paula del Río apunta maneras de actriz con solera porque hace gala de una naturalidad infrecuente en alguien de su edad,  por lo que me propongo seguir sus pasos, si prosigue por la senda de la interpretación.
En fin,  esta vez ha sido gratificante mi visita al cine. Y más gratificante resulta comprobar cómo una película  sin alardes consigue derribar alguno de mis muchos prejuicios.  Películas como esta me convencen de que cualquier tema  y cualquier género pueden resultar atractivos  cuando se trata de  buen cine, como es el caso.
Me siento capaz de invitar a  todos a ver  “El desconocido”  sin miedo a equivocarme y con independencia de los gustos personales, porque este es cine  hecho con verdadero  oficio. Así que bienvenido al olimpo de los cineastas, Dani de la Torre,  porque seguro que  ya cuentas con un montón de seguidores, entre los que  me encuentro gozosa.  

Alicia dixit.

domingo, 25 de octubre de 2015

LOREAK
DE
JOSE MARIA GOENAGA Y JON GARAÑO

Cuando alguien se empeña en reflexionar sobre algo que no necesita de especulación alguna, lo más usual es que aburra  a cualquiera o consiga que este se ponga en off mientras el especulador insiste en su matraca. Esto y nada más que esto es lo que me provocó la película Loreak, una adaptación cinematográfica de la canción de Cecilia “Un ramito de violetas” ¿Quién le mandaba flores………?
Este intento de convertir en obra de arte una nadería insustancial narrada de la forma más lenta posible para poder alargar el metraje me ha producido un aburrimiento supino. El intento de convertir la intimidad en extimidad por medio de un simulacro de thriller en el que no se persigue a un serial killer sino a un adornador de puntos negros de tráfico, es un experimento que mejor se hubieran guardado para sí los directores del film.
Y todo esto lo digo sin dejarme influir por mi  natural aversión a cualquier tipo de nacionalismo y  de ensalzamiento de lo étnico. El tiempo narrativo es muy prolongado para la historia que se pretende relatar,  lo que la hace tremendamente lenta. Los planos eternos te inducen a desconectar de la trama. El intento de retratar un mundo femenino, además de ser cansino, es un fiasco. No hay comparación con el mundo masculino, no hay contrastación con las diferencias generacionales, tampoco plantea  las  habituales demandas de sumisión de los hombres Reduce el examen a las relaciones madre-suegra; marido-mujer con años de rutina y traslada el mundo del amor platónico al entorno masculino haciendo que el desdichado protagonista desarrolle su papel en una grúa para situarlo más cerca de las nubes. Vamos,  que el tema no da ni para un corto, muy corto. El uso de recursos de mal gusto como la exposición de un cadáver o apelar a una oveja misteriosa (tomando al espectador por tonto que no comprende los mensajes  encubiertos que nos quiere transmitir), no consigue, a pesar del intento, que te internes  en la narración.
En fin, una muy mala película de la que únicamente salvaría, siendo muy magnánimo, la banda sonora.
No comprendo los motivos por los que nos va a representar en los Óscar. En ocasiones siento que los académicos toman algo que no tomamos los demás.

Germán.

martes, 13 de octubre de 2015

IRRATIONAL MAN
DE
WOODY ALLEN

Asisto inconsolable a la agonía del cine de Allen sin poder contener la  melancolía. Me resulta del todo incomprensible esa fascinación suya por determinadas transgresiones que pueblan de forma reincidente su cine de los últimos tiempos. Me resulta incomprensible e indiferente por no decir que me provoca una cierta desazón, un creciente hastío y hasta una repentina crispación.  Es tal el enfado que me ha provocado “Irrational man” que  no siento ni el menor deseo de relatar el despropósito. Puedo compartir con el autor la curiosidad por determinadas formas de maldad de la amplia gama que nos ofrece el género humano, pero las propuestas por Allen  sobre el crimen frívolo y su vis adictiva, me resultan pueriles además de irreales, producto de la mente calenturienta de un octogenario que ha perdido la inspiración. El Allen brillante que me ha embelesado durante tantos años se ha desvanecido, me gustaría pensar que no para siempre, y es tal la decepción que siento,  que me he hecho el firme propósito de no participar del desaguisado y  de no seguir presenciando la debacle de la deriva tomada por su cinematografía. Si no se opera un milagro y se da un giro de 180º en el rumbo hace tiempo emprendido o, por evitar rodeos, si no hay una vuelta a los orígenes, a las señas de identidad que constituyen el verdadero genio del autor, esta será la última película suya que soporte. Aunque he de decir que en la próxima ocasión  estaré deseosa, cual amante agraviada, de darle una nueva oportunidad, porque la esperanza, dicen, es lo último que se pierde.
En otro caso, prefiero conservar el recuerdo del Woody Allen que tan excelentes momentos  me ha proporcionado.

Alicia dixit

lunes, 21 de septiembre de 2015

A PERFECT DAY
DE
FERNANDO LEÓN DE ARANOA

Excelente cambio de registro de Fernando León de Aranoa,  que hace su primera incursión en el cine rodado en inglés con un excelente resultado. Siguiendo los pasos de otros cineastas  que se desenvuelven  en ese terreno como pez en el agua - Isabel Coixet, Alejandro Amenábar o  J. A.  Bayona-  elige, con buen criterio,  rodar en inglés  su film sobre la vida  de los cooperantes en los conflictos bélicos.  Dadas los características cosmopolitas de este tipo de “organizaciones”, elegir el inglés que sirve como medio de comunicación en estas circunstancias (y casi en todas)  parece más que pertinente. Y claro, con las posibilidades que ello ofrece,  la elección del elenco ha sido inmejorable.  Un  poderoso Benicio del Toro, haciendo gala de su particular magnetismo,  llena la pantalla de veracidad con cualquier personaje que interprete,  pero éste, en particular, parece escrito para él. Tim Robbins, por su parte,  le da una perfecta réplica con su personaje dislocado. Las actrices –para mí desconocidas- están correctas.
Al margen de la valoración de las interpretaciones del film, brillantes en líneas generales, la película sabe introducirnos en la violencia, la barbarie y la irracionalidad de las guerras pasando todo ello  por el tamiz de ese sarcasmo tan característico del cine de León de Aranoa que nos permite sobrellevar la dureza de la narración, independientemente de las historias, más o menos personales que se utilizan como coartada. El conflicto de los Balcanes es una excusa  próxima en el tiempo y en el espacio, para enfrentarnos a  lo irracional de cualquier guerra y, por ende,  a lo desolador de la labor de los cooperantes en su empeño por asistir a sus víctimas.
No hay escenas de violencia explícita, ni bombardeos, ni batallas ni escenas gore  de ninguna clase. Aun así, algunas de ellas son tan demoledoras que producen una conmoción más efectiva que si de “acciones bélicas convencionales se tratara”. El descubrimiento en la casa abandonada del niño protagonista es un claro ejemplo de cómo impactar sin recurrir a la sangre ni a las vísceras.   Historias tan aparentemente secundarias  como la de la  venta de un balón, nos presentan en la pantalla la crudeza de lo irreparable de las pérdidas inevitablemente sufridas en cualquier guerra.  Todo ello aderezado por una situación  rocambolesca en torno a la que se desarrolla toda la historia (las dificultades para  limpiar un pozo contaminado por la presencia de un cadáver, para que la población del lugar pueda disponer de agua potable) no es más que una simple  muestra de las múltiples situaciones “surrealistas” que constituyen la normalidad en la vida de las personas en  guerra. Por otra parte, resulta particularmente grotesca  la burocracia, que incluso en este contexto, hace acto de presencia para dificultar, por no decir que para impedir,  la resolución de los problemas más cotidianos y en apariencia más  sencillos. La avaricia humana desprovista de toda humanidad se hace especialmente repugnante cuando se trata de sacar provecho de  las situaciones más dramáticas (los traficantes de agua). Y para hacernos el relato más creíble, hacen su aparición, igualmente, los conflictos interpersonales, que lejos de distraer del tema central – el conflicto bélico, en  cuestión- nos aproximan a la “normalidad” de los personajes que viven en estas circunstancias, y que son, al fin y a la postre, personas de carne y hueso.
Sabor agridulce el que nos deja la película de León de Aranoa, que aunque parezca mentira, es capaz de arrancarnos sonrisas de entre tanta desolación.
Maestría inigualable la mostrada por el director tanto en el empleo de las elipsis como  en el  sabio manejo del humor del que impregna el desgarro de sus  historias (ya sea el paro en “Los domingos al sol”;   la inmigración  en “Princesas”;  la marginalidad causada por la pobreza en “Barrio”  o la soledad  en “Familia”). Y su efecto es demoledor. Uno solo se apercibe del horror con una cierta distancia, transcurrido un cierto tiempo. Es lo que podríamos denominar cine de efecto retardado.
Enhorabuena, Fernando porque nos estremeces sin hacernos perder la sonrisa. Nos remueves  la conciencia sin que apenas  nos demos cuenta, sutilmente, con  exquisita delicadeza.  Más que cine lo que tú haces  es magia!!!!!


Alicia dixit